- El estrecho de Ormuz no está cerrado. Los barcos dudan porque las aseguradoras temen la guerra de elección que tú has iniciado, no Irán - Ninguna aseguradora —ni iraní— se dejará influenciar por más amenazas. Prueba con el respeto - La libertad de navegación no puede existir sin la libertad de comercio. Respeta a ambos—o no esperes ninguno de los dos