Cuando aún estaba en la escuela buscando 1k para sobrevivir, nunca creí que un día sería súper rico, pero una cosa es cierta: nunca dejé de trabajar hacia un mejor mañana. Hoy, solo estaba pensando en mis próximos 5 años y algo me recordó cuando era pobre. La verdad es que solo podemos hacer nuestro mejor esfuerzo, pero no tenemos control sobre nuestro futuro.