Aumentar tu ingesta de fibra dietética puede ser tu mejor defensa contra los microplásticos La fibra fermentable (que se encuentra en avena, champiñones, cebollas, frutas y alcachofas) crea una barrera gelatinosa en tu intestino, atrapando microplásticos y evitando su absorción La fibra no fermentable (que se encuentra en verduras y granos enteros) acelera la digestión, empujando estas partículas de plástico a través de tu tracto digestivo antes de que puedan ser absorbidas Los microplásticos son inevitables, pero una dieta rica en fibra te proporciona una herramienta simple y respaldada por la ciencia para reducir su impacto dañino