No hay un indicador más consistente para las recesiones que el petróleo. Cada gran aumento por encima de la tendencia se alinea con las caídas económicas. Los choques energéticos estrangulan la liquidez, aplastan la demanda y exponen la fragilidad. Ignorar el petróleo es un riesgo que asumes a tu propio costo, es la señal silenciosa de recesión del mercado.