Desde hace mucho tiempo he comprendido la naturaleza humana, porque sé bien que entre las personas solo existen intereses eternos. Los intereses eternos son equivalentes a los sentimientos eternos. Los sentimientos son la cantidad de intereses y la cercanía de esos intereses. Como, por ejemplo, la relación entre padres e hijos, que siempre es la más profunda. Porque los intereses siempre están atados, los intereses eternos son equivalentes a los sentimientos eternos. La mayoría de las personas no tienen sentimientos profundos, o no pueden mantenerlos, simplemente porque en algún momento, la relación ya no tiene ningún interés. Al reconocer esto, no sobreestimarás la naturaleza humana, y habrás dominado el truco definitivo para las relaciones entre las personas.