La atención acaba de ser valorada en tiempo real. Antes: Tuiteabas sobre un mercado, esperando moverlo. Ahora: Literalmente puedes pagar para hacer visible el mercado. Tu convicción se convierte en un ítem de línea. Esto desbloquea un nuevo primitivo de la economía de creadores: Era: "Los fans me apoyan." Ahora: "Los fans apuestan conmigo."