El día en que se aprobó la Ley de Cuidado Asequible fue uno de mis momentos más orgullosos como presidente, porque significaba que millones de estadounidenses tendrían acceso a la atención médica, algunos por primera vez. La ACA también impidió que las compañías de seguros negaran cobertura a personas con condiciones preexistentes, permitió que los jóvenes menores de 26 años permanecieran en el plan de sus padres, amplió Medicaid y mucho más. Pero la ACA siempre estuvo destinada a ser un primer paso. Aún tenemos que hacer más para ampliar el acceso y hacer que la atención médica sea más asequible para todos.