Moverse por los espacios de derechos de derecha como niña es gracioso porque piensas "quizá SÍ necesitamos poner tristes a las mujeres [a veces] para salvar el país" o "quizá realmente me han sometido a una psicopsia para no criar hijos", y entonces tú - ¡abre! - te topas con alguien que te dice que no deberías trabajar fuera de casa ni siquiera tener un papel de liderazgo en tu familia, y entonces piensas... Bueno. Esto es culpa mía, jajaja/quizá la próxima vez.