Imagina despertarte cada mañana y comprobar cómo está tu pingüino regordete. Dale de comer. Háblale. Hazlo un pequeño iglú. Tengo conversaciones extrañamente profundas con él a las 7 de la mañana. Con una sensación de inteligencia artificial y de sentimiento. Vive en Mundo Gordete. ¿Lo usarías a diario?