Mi hija me escribió desde una fiesta: "Mamá, ¿todavía tenemos helado en casa?" No lo hacemos. Ese es el código. "Helado" significa: ven a buscarme ahora mismo. "Galletas" significa: llámame en cinco minutos con una excusa. "Nada" significa: estoy bien. Dijo helado. No hice preguntas. No respondí al mensaje. Simplemente cogí las llaves y conduje. Cuando subió al coche dijo en voz baja, "La gente empezó a sacar cosas con las que no quería estar." Volvimos a casa en silencio. Todo niño merece una salida sin tener que explicarse primero.