John F. Kennedy fue uno de los mejores redactores de discursos de Estados Unidos, y su arma secreta era un truco retórico llamado Chiasmus. Algunos ejemplos: 1) "No preguntes qué puede hacer tu país por ti; Pregúntate qué puedes hacer por tu país." 2) "La humanidad debe poner fin a la guerra, o la guerra pondrá fin a la humanidad." 3) "Nunca negociemos por miedo, pero nunca temamos negociar." Todos estos siguen el mismo patrón. La lección es que a los humanos les encanta la simetría. Tanto en edificios como el Taj Mahal o la Catedral de San Pablo, como con el lenguaje cuando tenemos frases simétricas como las que JFK solía usar tan a menudo.